RSS

Archivo de la etiqueta: gobierno

La economía, el talón de Aquiles del gobierno

Aunque el gobierno ha logrado conjurar estos meses la volatilidad del dólar, la economía real luce maltrecha por la recesión y la inflación, factores que generan malhumor social en un año electoral.

La actividad económica en baja y un acumulado anual de inflación del 47,6% son datos duros que reflejan un 2018 para el olvido y según encuestadores este contexto ha hecho que baje la popularidad de la administración de Mauricio Macri.

El 2018 será recordado por la crisis externa que produjo una tormenta cambiaria, que hizo que el peso argentino se devaluara un 49% (en diciembre de 2017 la cotización del dólar mayorista fue de $19,20, y en diciembre 2018 se situó en $38,35).

La situación fue tan delicada que el gobierno tuvo que acudir en junio pasado a la asistencia financiera del Fondo Monetario Internacional (FMI) quien concedió un mega préstamo para estabilizar la situación.

La corrección de los precios relativos, inducidos por un dólar alto, fue traumática para varios sectores de la economía, causando una inevitable recesión en el mercado interno y una disparada de la inflación.

En principio el gobierno logró en los últimos meses tranquilizar los mercados, al estabilizar el comportamiento del dólar, algo clave para controlar la inflación. Al respecto, los economistas reconocen que la subida de precios ha ido de más a menos.

La inflación mensual se desaceleró por tercer mes consecutivo, con un 2,6%  en diciembre contra el 3,2 % de noviembre, 5,4% de octubre y 6,5% de septiembre, que fue el pico inflacionario.

Según algunos analistas, el dato de diciembre resultó mejor que lo esperado, dado que ese mes tiene de por sí presión inflacionaria por las fiestas y elementos estacionales. Además, la llamada inflación núcleo (que es independiente de las variaciones estacionales) volvió a ritmos previos al desorden macroeconómico, que empezó en mayo de 2018.

¿Qué deparará la economía para este año?  “Cuando tenés calma cambiaria, empezás a recuperar visión de mediano plazo para la economía”, dice Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina.

En su opinión, entre cláusulas de revisión, bonos de fin de año y negociaciones paritarias de 2019, se espera que el consumo masivo frene su caída y muestre algún repunte, en sintonía con una inflación que bajará.

Además las  proyecciones muestran que el tipo de cambio se moverá por detrás de los precios y contribuirá a mejorar el poder adquisitivo de los salarios.

Diversos economistas vaticinan que durante el segundo y el tercer trimestres de 2019 la economía comenzará a recuperarse. Pero será una reactivación heterogénea, con sectores más dinámicos que otros.

Lentas serán, según se especula, las mejoras de la industria, el comercio y la construcción, en tanto que los sectores agroindustrial, energía y turismo tendrán una rápida evolución positiva.

A todo esto, Camilo Tiscornia, de CyT Asesores Económicos, afirmó que no habría problemas cambiarios en 2019. “Probablemente la inflación le gane al dólar, pero eso no quiere decir que volvamos a un atraso cambiario. Habrá mucha oferta de dólares por la recuperación de la cosecha, Brasil va a crecer más y el gobierno tendrá muchas divisas del FMI para vender en el mercado”, diagnosticó.

La pregunta política que surge a esta altura es cómo incidirá la economía en este año electoral en el cual el presidente Mauricio Macri buscará su reelección.

 

© El Día de Gualeguaychú

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 19/01/2019 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , , ,

El debate ideológico de la izquierda en la región

El giro hacia la derecha del electorado latinoamericano, tras un largo período de hegemonía progresista en el poder, ha puesto en crisis ideológica a las formaciones izquierdistas.

El diagnóstico es que estas últimas han ido perdiendo prestigio y prestancia en América Latina. Que ya no concita la adhesión de la ciudadanía lo reflejan las estrepitosas derrotas electorales de la versión kirchnerista del peronismo en Argentina y del “petismo” en Brasil

Tampoco le ha ido bien al progresismo en Chile, en Colombia y en Perú, donde la población se ha inclinado por gobiernos de centro-derecha. Sin embargo, tuvo un resonante éxito electoral en México, encumbrando a Andrés Manuel López Obrador.

“Después de más de una década de gobiernos populares, la ‘etapa heroica’ de las izquierdas latinoamericanas en el poder ha quedado atrás”, refiere un informe del periódico Le Monde Diplomatique.

Allí se sostiene que las izquierdas han perdido el monopolio de las banderas del cambio. “Una nueva derecha, capaz de combinar populismo securitario, liberalismo cultural y una ‘cara social’, ha comenzado a desafiar al bloque pos-neoliberal en el terreno regional”, refiere.

¿Acaso la izquierda está perdida en su laberinto, como sugieren estos análisis políticos? ¿Por qué el relato progresista entró en crisis en la región? ¿Cuál es el motivo por el cual las clases medias latinoamericanas resisten esta oferta política?

La izquierda de América Latina está en estado deliberativo y eso lo demuestra la “contracrumbre” al G20 que se realizó en Buenos Aires, propiciada por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), de la que  participaron la líder peronista Cristina Kirchner y la líder petista Dilma Rousseff.

Además de las ex presidentas de Argentina y Brasil, estuvieron presentes el líder de la izquierda colombiana Gustavo Petro; el periodista Ignacio Ramonet; el líder del partido español Podemos, Pablo Iglesias; el ex juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni; y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, entre otros.

Allí se concluyó en la necesidad de hacer todas las alianzas necesarias para derrotar al “neoliberalismo”,  que según este colectivo viene a ser como la bestia negra del planeta.

En tanto el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, un hombre conceptualizado dentro de la izquierda, que resistió a la dictadura de Pinochet, se sumó por estas horas al debate ideológico.

En una entrevista concedida a BBC Mundo, el veterano político chileno sostuvo que para que la izquierda vuelva a ser políticamente exitosa, debe cambiar su mirada económica populista y abandonar su pasividad ante la cuestión de la inseguridad pública.

“En parte producto de una chequera abundante con un petróleo de buen precio, al presidente (extinto de Venezuela) Chávez le parecía más fácil hacer determinadas políticas que eran una antesala de populismo. Yo le decía: ‘Pero es que tú tienes una chequera; yo no tengo chequera y primero tengo que crear la riqueza mediante crecimiento’. Este es el tema más central. Cuando hay dinero fácil, es más fácil gobernar. Pero a la larga, el verdadero arte de gobernar es cuando usted tiene que comenzar creando la riqueza y después discutir cómo la va a repartir”, reflexionó.

En otro orden, Lagos sostuvo que los sectores más humildes son los que más sufren la inseguridad ciudadana. “Por lo tanto, dejar el tema de la inseguridad simplemente como que es un tema de los partidos de derecha, es un profundo error”, indicó.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 15/12/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , , , ,

El respaldo de Estados Unidos y el FMI al gobierno argentino

¿Por qué los gobiernos de las principales potencias occidentales, que integran el FMI, brindan auxilio financiero al país? ¿Temen, acaso, que si a Mauricio Macri le va mal la Argentina pueda convertirse en la segunda Venezuela?

El dato es que el reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) implica US$7.000 millones más al préstamo acordado en junio de US$50.000 millones para los próximos tres años.

Pero además supone un adelanto de los desembolsos para este año (US$13.400 millones en lugar de los US$6.000 millones programados originalmente) y para el estratégico año electoral de 2019 (US$22.800 millones en lugar de los US$11.400 millones originales).

El gobierno de Cambiemos, de esta manera, consigue los dólares necesarios para hacer frente a las deudas que tiene Argentina (y que se temía no fuera a pagar), y sobre todo obtiene un colchón para el test electoral del año próximo.

El punto lo aclaró la propia directora del FMI, Christine Lagarde, al anunciar el nuevo acuerdo, diciendo que el desembolso del dinero para 2019 no es “precautorio”, es decir que el gobierno lo podrá usar como parte de su presupuesto.

Antes de que termine ese año, entonces, más del 60% del préstamo total ya estará en manos del gobierno argentino, que podrá usarlo para pago de deuda, pero también para obra pública y, como resaltó Lagarde, para protección social.

La racionalidad económica parece insuficiente para explicar el blindaje financiero que el FMI, con el apoyo explícito de Estados Unidos, acaba de concederle a la gestión de Mauricio Macri.

Algunos medios financieros globales, como la revista Bloomberg, sostienen que el apoyo externo a Macri es político antes que económico, sugiriendo que afuera no quieren un retorno del populismo izquierdista representado por el peronismo y sus aliados, algo que podría derivar en la instauración de un modelo chavista en el Cono Sur.

Se especula que con el pago de la deuda asegurado y un mayor desembolso por parte del FMI en 2019, Macri podrá concentrarse en la campaña y en recuperar la confianza de los argentinos que lo llevaron a la presidencia.

Por lo visto el FMI entró de lleno a apoyar la gestión del presidente argentino, al igual que el gobierno de Estados Unidos, uno de los miembros de mayor poder en ese organismo crediticio.

“Argentina es un socio estratégico de Estados Unidos y el presidente Mauricio Macri está haciendo un excelente trabajo frente a las dificultades económicas y financieras”, dijo veinte días atrás Donald Trump, luego de mantener una conversación telefónica con el mandatario argentino.

A todo esto el líder peronista Agustín Rossi, al criticar la “pérdida de soberanía” producto del acuerdo, ironizó diciendo que “nuestro verdadero Presidente es el Fondo Monetario Internacional” y agregó que “Mauricio Macri renunció a gobernar nuestro país”.

En igual tono se expresó Hugo Moyano, líder sindical peronista, para quien  Christine Lagarde del FMI es “la Primera Ministra de la Argentina”.

“El Presidente (Macri) –dijo Moyano– es sólo un instrumento que utilizan los poderes dominantes para llevar a cabo las políticas de hambre y miseria que están implementando”.

El ex jefe de gabinete kirchnerista Sergio Massa, potencial candidato a presidente por el peronismo, ya había opinado también que “ir al Fondo (Monetario Internacional) fue un grave error”.

La ex presidente Cristina Kirchner, en tanto, calificó en mayo de “tragedia” que el gobierno de Macri haya decidido volver al FMI a pedir préstamos.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 09/10/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Nicaragua al borde de una guerra civil

Los enfrentamientos iniciados en abril de este año entre el gobierno izquierdista de Daniel Ortega y sectores opositores al régimen ya han dejado más de 350 muertos, en el marco de una escalada de violencia que no para.

Sobre estas protestas que estremecen a Nicaragua, se acaban de conocer duros cuestionamientos contra la acción represiva del gobierno sandinista por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

De acuerdo con el documento, la investigación del organismo concluyó que “hubo graves violaciones de derechos humanos durante un mes de represión de protestas en Nicaragua, caracterizadas por el uso excesivo de la fuerza por parte de cuerpos de seguridad del Estado y el uso de la violencia por parte de terceros armados”.

La CIDH documentó varios centenares de muertos y heridos, y registró numerosas denuncias de “detenciones ilegales y arbitrarias, prácticas de tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes; censura y ataques contra la prensa; y otras forma de amedrentamiento”.

El gobierno de Nicaragua ha negado su responsabilidad en los hechos violentos y lo atribuye a la acción de grupos y “vándalos de derecha”.

De manera general, las calles de Nicaragua han sido, desde el triunfo de la revolución en 1979, monopolio del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSNL), un régimen alineado con la izquierda latinoamericana.

Pero desde abril de este año ese poder ha sido desafiado a través de un verdadero alzamiento popular que pide la renuncia de Ortega y el llamado urgente a nuevas elecciones.

Muchos analistas internacionales coinciden en señalar que lo que ocurre en Nicaragua es un calco de lo acaecido en Venezuela. Los paralelismos entre ambos casos abundan.

Como en Venezuela en 2017, los universitarios son la punta de lanza de las protestas en Nicaragua en 2018. Los estudiantes, en efecto, lideran las manifestaciones contra el régimen Ortega, otro de los presidentes del llamado “socialismo del siglo XXI”.

En la represión de las manifestaciones de 2017 era habitual que participaran miembros de los colectivos chavistas que se movían en motocicletas. Este modelo lo está aplicando el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua.

A todo esto el presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguró que las protestas en Nicaragua son una “emboscada” de grupos violentos contra el gobierno de su homólogo y aliado, Daniel Ortega.

Maduro comparó los hechos que ocurren en Nicaragua con los que ha vivido Venezuela, haciendo un paralelismo entre los episodios de protestas que derivaron en violencia y que provocaron decenas de muertos, heridos y detenidos.
“Como le hicieron daño a los venezolanos, le están haciendo daño a Nicaragua, violencia, incendio, balas, muertos, y el gobierno de Nicaragua es un gobierno cristiano, que quiere la paz, la armonía y estoy seguro que la va a lograr”, agregó.

Los opositores al populismo latinoamericano, por su lado, denuncian que tanto el régimen chavista como el sandinista han empobrecido a sus países y no han dudado en erosionar la pluralidad de sus sistemas políticos, ya sea minando las competencias de la oposición, recortando el papel de sus respectivas asambleas legislativas o amordazando a la prensa. Hablan, directamente, de un quiebre del orden democrático en Venezuela y Nicaragua.

Los observadores internacionales sostienen que si no se detiene la ola de violencia y enfrentamiento en Nicaragua, ese país centroamericano podría encaminarse a una guerra civil.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 18/07/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , ,

San Martín y Belgrano querían una monarquía

Poco se recuerda que nuestros dos grandes próceres, mientras se discutió la forma de gobierno en el Congreso de Tucumán de 1816, eran partidarios de una monarquía constitucional.

En los años siguientes a la Revolución de 1810, la cuestión del sistema de gobierno que se adoptaría fue de crucial importancia.

A partir de 1815, el proceso independentista americano entró en una encrucijada. La indefinición por la que atravesaban las fuerzas militares criollas en todo el continente, coincidió con la restauración monárquica en Europa tras la derrota del proyecto napoleónico.

La ola reaccionaria europea desplazó del centro de la escena, en esta parte del mundo, a los republicanos inspirados en Mariano Moreno, representante del jacobinismo criollo.

Una vez declarada formalmente la independencia el 9 de julio de 1816 y en el seno del Congreso de Tucumán, los debates posteriores giraron en torno a la forma de gobierno que debía adoptar el nuevo Estado.

Casi todos los congresales estaban de acuerdo en que, para salvar la revolución, había que consolidar el orden y la unidad en todos los aspectos. Pero para conseguir esos objetivos existían dos opciones: la forma republicana y federal, o la monárquica constitucional.

Resulta que la segunda alternativa era apoyada por los dos grandes próceres de la patria argentina, San Martín y Belgrano, quienes sostenían la necesidad de establecer una monarquía temperada o constitucional al estilo de Inglaterra.

Y esto porque ambos creían acabadamente que nuestro territorio aún no estaba listo para constituirse en un sistema democrático como lo habían hecho los Estados Unidos.

Ambos patriotas consideraban que la figura del rey sería un principio de unidad política del nuevo Estado. Este argumento a favor de la estabilidad política fue justamente el que esgrimió  Manuel Belgrano, ante el Congreso de Tucumán, al sugerir la conveniencia de instaurar aquí una monarquía constitucional encabezada por un rey inca.

Esta iniciativa, que en nuestros colegios se menciona como una suerte de “delirio”, revelaba la preocupación del prócer por garantizar el orden y el funcionamiento del antiguo virreinato. Se anticipaba así Belgrano a evitar la anarquía que luego azotaría a estos pueblos que nacían a la experiencia del gobierno propio.

Se sabe que San Martín era partidario de un gobierno monárquico fuerte y centralizado, porque él creía que los americanos eran muy díscolos para aceptar jefes americanos a no ser que se proclamaran reyes o emperadores y contaran con el apoyo de las potencias de Europa (Inglaterra y Francia, enemigas de España).

La simple lectura de la correspondencia mantenida con su amigo, el diputado por Mendoza Tomás Godoy Cruz, refleja que el Libertador influyó en el Congreso de Tucumán contra la postura republicana.

“Me muero –dice– cada vez que oigo hablar de federación, ¿no sería más conveniente trasplantar la Capital a otro punto, cortando por este medio las justas quejas de las provincias? ¡Pero, federación! ¡Y puede verificarse! Si un gobierno constituido y en un país ilustrado, poblado, artista, agricultor y comerciante, se ha tocado en la última guerra entre los ingleses (hablo de los americanos del norte) las dificultades de una federación, ¿qué será de nosotros que carecemos de esas ventajas?”.

Y en otra carta de 1819 San Martín insiste en que “una gran monarquía no será fácil de consolidar, una gran república, imposible”.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 15/07/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , ,

El histórico triunfo de la izquierda mexicana

El veterano líder de la izquierda política y social de México, Andrés Manuel López Obrador, ha triunfado de manera clara en las elecciones presidenciales de este domingo (1 de julio), rompiendo así una hegemonía de más de 70 años de los partidos del centro y la derecha.

En la nación de habla hispana más grande del continente, con 120 millones de habitantes, y que el último tiempo ha venido siendo noticia por el recrudecimiento de la delincuencia organizada asociada a los barones de la droga, acaba de producirse un tsunami político, según algunos observadores internacionales.

El giro tiene que ver con el hecho de que López Obrador es el primer presidente elegido habiendo sido postulado por un movimiento de izquierda y que gobernará con esa plataforma.

La victoria del candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia” pone fin, así, a un modelo de gobierno que prevalecía por lo menos desde 1988, producto de una especie de alianza de facto entre el tradicional Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el conservador Partido Acción Nacional (PAN).

López Obrador se presenta a sí mismo como un luchador social que empezó su carrera en comunidades indígenas en el sureste del país. Sus partidarios dicen que con él ondea la bandera del cambio y la revolución social, por primera vez en México.

Sus adversarios lo catalogan de “populista bolivariano” que simpatiza con el modelo chavista de Venezuela y lo sitúan entre los políticos continentales que no han disimulado su admiración por Fidel Castro y el Che Guevara.

Mientras el mundo de las empresas y las finanzas mira con desconfianza la orientación económica del nuevo presidente, muchas personas de clase media creen que las políticas de López Obrador serán similares a las del fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez.

Algunos analistas internacionales refieren que el triunfo de la izquierda mexicana es producto del “Efecto Trump”, en relación a que el actual presidente de Estados Unidos, con su insistencia de cerrar el paso a la inmigración mexicana, ha logrado radicalizar el sentimiento anti-norteamericano en el país.

Habría reactivado el patriotismo al Sur del Río Grande, donde anida el  recuerdo del lamento del patriota que un día exclamó aquello de “Pobre México, cuán lejos de Dios y qué cerca de los Estados Unidos”.

Más allá de las especulaciones acerca de la orientación real que tomará el nuevo gobierno de López Obrador, que objetivamente ha concitado la esperanza de millones de mexicanos, los cierto es que deberá enfrentar varios retos.

Las dudas económicas pasan por cómo hará para cumplir con sus bases electorales, a las que ha prometido redistribución de la riqueza, sin comprometer las finanzas pública del país, muy dependiente éstas de la plata de los inversores extranjeros.

El nuevo presidente debe enfrentar, por otro lado, la epidemia de corrupción en México, que ha llegado a tal punto que pone en riesgo la supervivencia misma del Estado, ante la crisis de legitimidad y la desconfianza que tienen los mexicanos en sus instituciones de gobierno.

El otro gran problema es la violencia en un país aquejado por las bandas de narcos. Según los reportes, México atraviesa el momento más sangriento de su historia. En 2017 se cometieron 25.339 homicidios dolosos, lo que significa 70 muertes por día.

A todo esto, más de 100 candidatos han sido asesinados durante la última campaña electoral.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 15/07/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , , ,

Ante otro escenario económico y político

(editorial publicado el domingo 10 de junio)

Los poderes de la globalización, expresados por el FMI, le han concedido un mega-empréstito al gobierno de Mauricio Macri, en un gesto de apoyo internacional inédito de gran impacto.

El anuncio del otorgamiento de 50.000 millones de dólares, para que el gobierno continúe con el programa de gradualismo fiscal (recorte progresivo del gasto público), ha sido una sorpresa por la magnitud del crédito (es bastante más que los 30.000 millones con que se especulaba al comienzo).

Las lecturas sobre este acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) son disímiles, según donde cada quien se pare políticamente. La oposición peronista-kirchnerista, como era esperable, salió a repudiarlo apelando a la retórica nacionalista de que se ha consumado una nueva “entrega” del país.

En realidad el modelo económico instaurado en 2016, dirigido a convertir a la Argentina en un jugador más de la globalización, ha sido juzgado por la oposición como “neoliberal y extranjerizante”.

Ahora hace idéntica lectura ante el hecho de que los poderes de esa misma globalización pasaron de las palabras de apoyo a los hechos, garantizándole al gobierno de Macri los dólares que blindan lo que queda de su gestión.

Como se sabe el modelo en curso, cuyo programa fiscal gradualista de recorte del gasto público venía siendo financiado en el mercado voluntario de crédito, encontró su primer escollo serio en mayo de este año por el retiro de los inversores, en un contexto de encarecimiento del dólar a nivel global.

Las turbulencias que debió enfrentar el mercado de capitales en mayo, con abrupta devaluación incluida, hizo sospechar que Argentina se dirigía a una crisis sistémica. El escenario envalentonó a la oposición peronista-kirchnerista, que agitó entonces los fantasmas del 2001, imaginando una entrega anticipada del poder de Macri.

Ese diagnóstico apocalíptico tenía cierto sustento, ya que Argentina adolece estructuralmente de divisas (necesita más dólares de los que produce).

Si el mercado dejaba de financiar el programa macroeconómico del gobierno (cubriendo el faltante de divisas), era probable que éste pudiera caer al enfrentar un eventual hundimiento de la economía, hiperinflación mediante.

El gobierno acudió entonces a la billetera de los países con los cuales ha venido cultivando buenas relaciones desde que asumió en 2015 (Estados Unidos, Alemania, Japón, China, etc.). Y de allí salió justamente el apoyo financiero expresado en el crédito stand by por 36 meses concedido por el FMI.

Básicamente, ese dinero viene a sustituir al mercado voluntario de deuda, que en mayo le bajó el pulgar a la estrategia gradualista del gobierno argentino. Lo que antes venía por colocaciones de bonos, ahora vendrá vía crédito del organismo multilateral, en tasas de interés mucho más accesibles (varían entre 1,96% y 4,96%).

Para algunos analistas, de esta manera el gobierno de Macri aleja cualquier hipótesis de crisis sistémica, vía golpe externo de los mercados, aunque ahora tendrá que lidiar con los efectos recesivos inducidos por la minicrisis cambiaria de mayo (alta tasa de interés que el Banco Central debió instrumentar para defender al peso).

Por otro lado, el acuerdo con el FMI lleva implícito un reacomodamiento de las metas de reducción del déficit fiscal (déficit de 2,7% para este año; 1,3% en 2019; equilibrio fiscal primario en 2020; superávit de 0,5% en 2021).

También se pactan nuevas metas de inflación: 17% para 2019; 13% para 2020 y 9% para 2021.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 15/06/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , , ,