RSS

Archivo de la etiqueta: Estados Unidos

La guerra comercial abre oportunidades

Desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca el mundo es más inestable. Su guerra comercial con China y Europa, de incierta evolución, sin embargo está logrando que los países de América Latina estrechen lazos comerciales.

La información es que se acelera la integración de sus dos principales bloques económicos: por un lado la Alianza del Pacífico, conformada por Chile, Colombia, México y Perú, y  por otro el Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Así lo expresaron los representantes de los ocho países reunidos este martes  en Puerto Vallarta (México). La idea es fortalecer un mercado que concentra el 79% de la población de América Latino y el 85% del PBI de la región. Esta ventana de oportunidad ha sido acicateada por las medidas proteccionista que Donald Trump ha impuesto en Estados Unidos y la guerra comercial que ha abierto con China

“Estamos en un mundo totalmente distinto con nuevas amenazas como el proteccionismo. Si se cumplen las advertencias del presidente Trump, los aranceles volverían a los niveles de la década de los ‘70. No estamos hablando de una época lejana estamos hablando de algo que está frente a nuestros ojos”, ha diagnosticado el presidente chileno, Sebastián Piñera.

Estas condiciones nuevas han puesto en sintonía al Mercosur y la Alianza del Pacífico. “Ahora sí hay condiciones concretas y reales para lograr la integración”, ha señalado Roberto Ambuero, canciller chileno.

Lo mismo piensa el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, para quien esos dos bloques “no son sistemas idénticos ni en sus formatos ni en sus contenidos. Tampoco son incompatibles o excluyentes. Se equivoca quien diga que lo son”.

El Mercosur entró en un nuevo dinamismo (las exportaciones crecieron un 13,8% en 2017) luego de una parálisis que lo afectó en los últimos años. El bloque nació en 1991 con una ideología proteccionista y liderado por los motores de las economías sudamericanas más grandes, Argentina y Brasil.

Este espacio incluyó también a Uruguay y Paraguay para conformar un mercado de 250 millones de personas. En ese entonces, Brasil y Argentina producían tanto como China. Hoy solo generan la quinta parte que el gigante asiático.

La Alianza del Pacífico (AP), en tanto, surgió en 2011 como una nueva iniciativa de integración latinoamericana, pero sus países miembro estaban animados por una ideología de apertura comercial, aunque haciendo eje en el Asia-Pacífico, una región que se convirtió en motor de la economía mundial en las últimas décadas.

La Alianza del Pacífico podría añadir al final del año como estados asociados a Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Singapur. El bloque también ha recibido las peticiones de Ecuador y Corea del Sur para ingresar al grupo.

Tanto desde el Mercosur como desde la AP se cree que el proteccionismo de Trump presenta una oportunidad para que América Latina, como mercado integrado, profundice sus relaciones comerciales con Europa y China, hoy devenidos en enemigos comerciales de Estados Unidos.

La política de confrontación comercial de Trump está produciendo una tensión  comercial en el mundo. Y básicamente hace que los europeos y chinos, como reacción, abran sus economías a productos latinoamericanos.

“A río revuelto, ganancia de pescadores”. El refrán parece describir la oportunidad que se le abre a los latinoamericanos, los pescadores que pueden aprovechar el río revuelto del comercio mundial.

 

© El Día de Gualeguaychú

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 30/07/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , , ,

Estados Unidos lidera una guerra comercial

El presidente norteamericano Donald Trump lleva adelante una guerra contra sus “socios” del tratado comercial del Atlántico Norte, Canadá y México; otra, con la Unión Europea; y otra, con China.

En un tuit de estos días, Trump dijo que “cuando un país (Estados Unidos) está perdiendo muchos miles de millones de dólares en comercio con prácticamente todos los países con los que tiene negocios, las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”.

El gigante asiático representa el grueso del déficit comercial de Estados Unidos (US$376.000 millones de los cerca de US$600.000 millones). De ahí que la administración Trump no para de imponer aranceles a productos chinos por cifras millonarias.

Por otro lado, el líder republicano lanzó este domingo otra bomba antidiplomática al recalcar que la Unión Europea (UE) es un “enemigo” para Estados Unidos. Lo dijo en una entrevista para la televisión durante su reciente visita al Viejo Continente.

“Tenemos muchos enemigos. Creo que la Unión Europea es un enemigo, por lo que nos hace en el comercio. No lo pensarías de la UE, pero es un rival”, respondió el líder de la mayor potencia mundial a la pregunta de cuáles consideraba que eran los principales rivales del país.

Las noticias sobre las decisiones bélicas de Trump han asustado al mercado mundial, provocando una turbulencia financiera de proporciones. Últimamente se han registrado bajas de acciones y commodities, como el petróleo y la soja.

¿Pero qué es una guerra comercial? Este fenómeno comienza cuando un país toma acciones para restringir la entrada de uno o varios productos de importación de otra nación o de un grupo de naciones determinado.

Esas acciones pueden ir desde la suba de los aranceles hasta la prohibición de importación de un producto. Esta imposición de barreras y aranceles a los bienes importados desde el extranjeros se conoce como “proteccionismo”.

Como consecuencia de esta política, las naciones afectadas adoptan regulaciones similares en represalia lo que provoca nuevas medidas por parte del primer país, generando de este modo una “guerra comercial”.

“Es una especie de acción-reacción-acción-reacción entre los países”, sostiene Simon Lester, investigador del Center for Trade Policy Studies, un centro de estudios de comercio internacional con sede en Washington.

“Es una especie de ojo por ojo y diente por diente: yo te voy a hacer lo equivalente a lo que tú me hiciste a mí y si tú me haces más, yo haré lo posible por hacerte miserable y hacerte más de lo que tú me hiciste a mí”, comenta.

Históricamente el proteccionismo, una ideología contraria al librecambio, coincidió con el ascenso de los regímenes nacionalistas, para los cuales el escenario internacional es visto como un juego en el que gana el más fuerte, en el que domina la lógica de la beligerancia.

Se cree que hoy la globalización, ese proceso de intensificación de las interdependencias, de homogeneización a escala planetaria, quizá atraviese su peor momento. Y esto porque la idea de apertura comercial viene siendo vapuleada por los partidarios del nacionalismo, como es el caso de Trump.

El actual escenario preocupa porque lo que enseña la historia económica de las guerras comerciales es que, con mucha frecuencia, terminan en conflictos armados y a veces generalizados.

Los proteccionismos económicos, efectivamente, fueron una de las razones que desencadenaron las guerras mundiales en el siglo XX.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 25/07/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , ,

La masonería y la revolución americana

¿Las revoluciones hispanoamericanas del siglo XIX -como la Argentina- fueron un invento de la masonería inglesa? ¿Nuestros próceres, muchos de ellos miembros activos de las logias, sirvieron a un plan trazado en Londres?

Ya pocos ponen en duda la tesis histórica según la cual la masonería fue el factor oculto detrás de todos los acontecimientos políticos que desencadenaron la revolución americana.

Por lo pronto está probado que la guerra de la Independencia de los Estados Unidos estuvo alentada por los principios masónicos de Libertad, Igualdad y Fraternidad, una década antes de que la Revolución Francesa exportara esos principios al mundo.

Se sabe que los padres de la patria estadounidense, como Benjamín Franklin, Thomas Paine, Thomas Jefferson o George Washington poseían un bagaje ideológico próximo a la masonería, si no propiamente masónico.

De hecho, tanto Washington como Franklin eran francmasones; el primero, iniciado en 1752 en Fredericksburg (Virginia), y el segundo en 1731 en la Logia de San Juan (Filadelfia).

Puede decirse, por otro lado, que también fue decisiva la masonería en la llamada revolución hispanoamericana, es decir en el proceso de emancipación de las colonias españolas en América.

La masonería inglesa, manejada por políticos y miembros de la aristocracia, apoyó a la monarquía británica y al protestantismo en contra de los intereses de la monarquía española, tradicionalmente católica.

Liberar las colonias españolas en esta parte del mundo era funcional, por lo demás, a los designios del predominio político y comercial que animaba a los ingleses, que codiciaban desde hacía tiempo esos dominios.

Las ideas de libertad, igualdad y fraternidad (eje del ideario masónico), atrajeron a muchos criollos descontentos con el régimen español. Las logias y las sociedades secretas eran los medios idóneos para iniciar reuniones con miras políticas contra el poder español.

Muchos historiadores hacen foco en la extraordinaria participación que le cupo en esta historia al venezolano Francisco de Miranda, a quien se le otorga el título de “Precursor de la Independencia Americana”.

Nacido en Caracas en 1756, Miranda fue un masón activo y estuvo directamente vinculado a Inglaterra. Su espíritu aventurero lo había llevado inicialmente a participar en la guerra de la independencia norteamericana.

Viajó luego a Europa, recorriendo Prusia, Austria, Turquía y Rusia. Participó también en la Revolución Francesa, llegando a general, por lo cual figura su nombre en el Arco del Triunfo de París.

Sus múltiples actividades contra España fueron financiadas por Inglaterra. Se cuenta que estaba tan identificado con este país que en 1790, cuando contaba con 34 años, presentó al primer ministro Pitt un proyecto de organización hispano-americana bajo tutela inglesa.

Miranda preparó prosélitos entre los criollos americanos. Entre quienes siguieron sus directivas estaba el chileno Bernardo O’Higgins, quien fundó en Gibraltar una Logia llamada “La Gran Reunión Americana” en 1797.

En ella o en sus filiales se inscribieron San Martín, Pueyrredón, Zapiola, Balcarce, Alvear, Guido, Moreno, los hermanos Carrera, Bello, Sucre, y numerosos jóvenes entusiasmados por los principios masónicos de libertad, igualdad y fraternidad.

Cabe consignar que en el Río de la Plata, antes de la Revolución de Mayo, había logias en Buenos Aires. Y varios integrantes de la Primera Juntan eran masones.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 08/06/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , ,

El mundo al revés en el escenario global

Nadie lo vio venir, ni desde la izquierda ni desde la derecha, ¿quién imaginó, veinte años atrás, que los enemigos de la globalización saldrían de los llamados países centrales?

El mito anticapitalista que los intelectuales, sobre todo progresistas, echaron a rodar en los ‘90, según el cual la globalización era una trampa de Estados Unidos y de Europa para someter a los países pobres, se ha caído a pedazos.

En efecto, resulta que la “maldita” globalización, al cabo de las últimas décadas, ha producido una metamorfosis impensada: la riqueza migró hacia los países “subdesarrollados”, causando un efecto pobreza en los “desarrollados”.

El dato duro es que ahora mismo el 50% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial corresponde a países que hasta hace poco lidiaban con la pobreza estructural, como China, India, Brasil, México o Indonesia.

Paralelamente los ciudadanos europeos y los norteamericanos han llegado a la conclusión que con la globalización han perdido los trabajos, y descargan su rabia votando a propuestas políticas xenófobas y antiglobalización.

Nuestra generación parece ser un testigo privilegiado de acontecimientos globales trascendentes. Vio caer hace 20 años el Muro de Berlín, es decir la derrota del bloque comunista y el fin de la llamada Guerra Fría.

Y ahora asiste a otra mutación si se quiere impensada: la República Popular China fundada por Mao Tse-Tung, propulsor de la “Revolución Cultural Proletaria”, disputa palmo a palmo la supremacía capitalista con Estados Unidos.

No sólo eso.  Mientras en Estados Unidos, el hogar del capitalismo, el presidente Donald Trump despotrica contra el libre comercio, la China comunista lo defiende en los foros internacionales.

No hace mucho en Davos, el sitio de reunión por excelencia de la elite capitalista pro globalización, quien hizo una defensa apasionada del librecambismo y la globalización fue el líder chino Xi Jinping.

“Algunos culpan a la globalización por el caos en nuestro mundo, pero nuestros problemas no son causados por la globalización”, dijo el líder chino.

“No habrá ganadores en una guerra comercial. Seguir el proteccionismo es como encerrarse uno mismo en un salón oscuro: puede que evite el viento y la lluvia, pero también se quedarán afuera la luz y el aire”, señaló Xi Jinping.

¿Quién hubiera imaginado que el líder del gigante comunista tendría a su cargo la defensa a ultranza del credo de Adam Smith o David Ricardo, los padres del liberalismo económico?

¡¿Y qué diría si viviera Carlos Marx, el padre del comunismo, de este giro extraño que está tomando el siglo XXI, en que parece que los sujetos históricos se han travestido?!

Nuevo y extraño mundo éste en que China, irónicamente, aparece como el último gran defensor del sistema globalizado que por tanto tiempo tuvo en Estados Unidos a su más ferviente promotor.

Lo que nadie vio venir es que los grandes perdedores de la globalización poscomunista fueron sus promotores en Occidente, esto es Estados Unidos y Europa, cuyas empresas dirigieron sus inversiones sobre todo a Asia (proceso que se conoce como “deslocalización”).

Los analistas internacionales están perplejos por el giro que ha tomado la realidad política mundial. Resulta que el gobierno norteamericano busca dinamitar la globalización, desconociendo tratados comerciales con distintas naciones, y acaba de levantar barreras comerciales contra las importaciones de China y otros países.

Los más agoreros dicen de que estamos en la puerta de un regreso temible: la guerra comercial a gran escala.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 08/04/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Los tiroteos masivos, la anomalía americana

El tiroteo de este miércoles en una escuela secundaria en Parkland (Florida), en el que murieron al menos 17 personas, es el último ejemplo en la incesante historia de las masacres por arma de fuego en Estados Unidos.

La matanza la protagonizó un joven llamado Nikolas Cruz, quien utilizó un fusil semi automático AR-15 y una gran cantidad de munición, supuestamente para perpetrar una venganza contra el centro escolar que lo había expulsado por razones disciplinarias.

Se trata de otro caso que se suma a la epidemia de violencia armada que sacude sin fin a Estados Unidos. En lo que va de 2018, han fallecido en ese país 1.816 personas por violencia armada, según la organización Gun Violence Archive.

Eso equivale a una media de 40 muertos al día. En escasas seis semanas, otras 3.125 personas han resultado heridas por disparos. Ha habido 30 tiroteos masivos, que reciben esa denominación cuando hay al menos cuatro muertos.

La organización no incluye en sus estadísticas los fallecidos por suicidio. Dentro de esos parámetros, la entidad estima que 15.590 personas murieron por armas de fuego en 2017 en la potencia mundial.

La avalancha de muertos por violencia armada convierte a Estados Unidos en

una anomalía en el mundo desarrollado. La congresista Elizabeth Esty acaba de recordar que el país es una auténtica excepción en cuanto a este tipo de incidentes.

“Pensamos en Estados Unidos como un país excepcional. Lo somos, somos la excepción a la regla de que los tiroteos masivos no ocurren en escuelas, iglesias, conciertos y otros lugares públicos con una alarmante regularidad”, escribió Esty en Twitter.

Cada matanza de este tipo reinstala el debate acerca de la permisividad legal para el uso de las armas de fuego, que muchos consideran parte del ADN nacional y que la Constitución estadounidense ampara.

Quienes defienden el status quo recelan de cualquier cambio que dificulte la compraventa por una combinación de temor al intervencionismo del Gobierno y la creencia de que las armas son necesarias para defenderse.

El colectivo que opina lo contrario sostiene que para atajar la epidemia de violencia lo que hay que hacer es limitar el acceso a pistolas y rifles. Las razones de esta inquietante tendencia son muchas y complejas.

“Si alguien quiere comprender el relación de los estadounidenses con las armas debe tener en cuenta que para una gran proporción de la población son parte de la vida cotidiana. La mayoría vive o ha vivido en el pasado en una casa en la que había un arma”, explica David Yamane, profesor de sociología en la Universidad Wake Forest

A este componente cultural, según los analistas, se le suma el hecho de que las armas son más poderosas y disparan más rápido. Además esta gente elige con más cuidado los lugares de ataque.

Muchos de ellos, en tanto, se inspiran en los informes de los medios. Sobre esto último, es sintomático que los atacantes publiquen en las redes sociales lo que hacen.

La información le da ideas a la gente. “Los tiroteos masivos son contagiosos”, afirma Gary Slutkin, fundador de la organización “Cure Violence” con base en Chicago. “La gente ve lo que otros hacen y lo imitan”, afirma.

Existe la teoría, por otro lado, de que los atacantes compiten entre sí, sugiriéndose que en algunos casos se trata de una carrera por la notoriedad. Algunos de estos individuos consideran la posibilidad de la fama, aunque ésta sea enfermiza.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 19/03/2018 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , ,

Vuelven los miedos a una guerra nuclear

La tensión entre Estados Unidos y Corea del Norte, que se amenazan mutuamente con ataques militares, reinstala el imaginario que alimentó la Guerra Fría y la posibilidad de una conflagración nuclear.

El régimen comunista encabezado por el Líder Supremo Kim Jong, una suerte de Joseph Stalin redivivo, sigue jugando con fuego. En un gesto desafiante hacia la comunidad internacional, alardea de su arsenal nuclear.

Hace poco anunció que tiene entre manos un plan para atacar con misiles balísticos las bases estadounidenses en la isla de Guam, un importante enclave militar norteamericano en el Pacífico.

Esto encendió la furia del presidente, Donald Trump, quien en una declaración arrebatada y alarmante respondió que si Corea del Norte hace eso “se encontrará con una furia y un fuego jamás vistos en el mundo”. 

Los analistas internacionales comparan esta crisis con la de 1962, cuando la Unión Soviética, al mando de Nikita Kruschev, colocó una serie de misiles nucleares en la Cuba socialista. Descubiertos por el gobierno de Estados Unidos, comenzó entonces una negociación desesperada que acabó con Kruschev aceptando quitar los misiles -contra la voluntad de Fidel Castro– y el mundo se salvó de una guerra nuclear.

En los años ‘60 eran muchos los ciudadanos que, en todos los rincones del mundo, tenían la certeza de que esa guerra podía estallar en cualquier momento. La psicosis era alimentada por las películas, los libros de ciencia ficción, los diarios y las cadenas de televisión.

Se creía entonces que los locos a cargo del planeta podían tomar la decisión repentina de apretar el botón rojo. Ese que lanzaría un cohete o una bomba y, de un plumazo, consumaría el fin del mundo

Esas imágenes apocalípticas han vuelto a atrapar la conciencia mundial, a partir de las bravuconadas de la dictadura norcoreana, una mezcla de marxismo-leninismo con teorías sobrenaturales y delirios económicos.

El régimen se ufana de ser capaz de montar cabezas nucleares en misiles balísticos, en un gesto de beligerancia que es leído como una amenaza para la paz en Asia Oriental.

En principio lo que está pasando en la península de Corea se originó a partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando esa geografía se dividió en dos países, Corea del Norte bajo la influencia soviética, y Corea del Sur bajo protección norteamericana.

La desavenencia entre ambos Estados condujo a la Guerra de Corea de 1950-1953, que finalizó con un alto al fuego y no con un tratado de paz que hubiera puesto término al conflicto fronterizo.

Eso significa que técnicamente Corea del Norte y Corea del Sur siguen en guerra, en tanto que Estados Unidos continúa siendo el enemigo número uno del régimen norcoreano, cuya propaganda  lo define como  “imperialista”, “agresor” y “hostil”.

Alejandro Cao de Benós, el único representante de Corea del Norte en Occidente, en una entrevista concedida a una agencia rusa de noticias, advirtió que el mundo arderá si Estados Unidos lanza un eventual ataque en contra del país asiático.

Reconoció que Corea del Norte es un país poderoso y cuenta con las armas necesarias, entre ellas las bombas H, para responder a cualquier amenaza.

“Temer por la seguridad de Corea del Norte significaría el fin del mundo tal y como lo conocemos. Las bombas termonucleares tienen cien veces la potencia de las bombas que arrasaron Hiroshima o Nagasaki (Japón), y bastan 4 de ellas para cambiar este planeta para siempre. Y cualquier ataque a Corea del Norte tendría como respuesta el uso de armas termonucleares”, aseveró el agente norcoreano.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 02/09/2017 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , ,

A una década de la última crisis global

Ayer se cumplieron 10 años del colapso de los mercados de “hipotecas basura” en Estados Unidos, provocando la mayor depresión desde la Segunda Guerra Mundial.

Ese 8 de agosto de 2007 fue un día negro en los mercados internacionales que vieron cómo se desplomó Wall Street, luego de que el índice Dow Jones sufriera la mayor caída en cuatro años.

De esta manera los mercados daban cuenta del estallido de la burbuja inmobiliaria en ese país, producto de la concesión de créditos hipotecarios imposibles, que se volvieron impagables.

Concretamente, se trataba de un tipo especial de hipoteca (“subprime”), preferentemente utilizado para la adquisición de viviendas, y orientada a clientes con escasa solvencia, y por tanto con un nivel de riesgo de incobrabilidad superior a la media del resto de créditos.

Eran “hipotecas basura” porque se concedieron a personas que tenían “trabajos basura”: malas condiciones sanitarias, carencia de seguro médico o violaciones de la legislación, como cobrar por debajo de los mínimos legales.

En septiembre de 2008, la caída del banco de inversiones estadounidense Lehman Brothers, que al igual que otras entidades finanieras había perdido miles de millones por sus negocios con créditos inmobiliarios de alto riesgo, sacudió al mundo de las finanzas y dio origen a la crisis mundial.

Según los analistas, se trató de un típico estallido de burbuja económica, de las que el capitalismo conoce varias a lo largo de su historia. Este fenómeno tiene lugar cuando el entusiasmo de los especuladores y los inversores acerca de un valor en particular, hace que su precio aumente más de lo que debería.

Dada la exuberancia irracional que existe en torno a estas cotizaciones, las burbujas, más tarde o más temprano, terminan por estallar. Eso pasó con el mercado inmobiliario en Estados Unidos.

Algunos autores señalan que todo comenzó en el año 2002, cuando el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pidió ayuda al sector privado, con miras a que el mercado de capitales facilitara el financiamiento hipotecario a las personas de ingresos más bajos

Inmediatamente, la Reserva Federal redujo las tasas de interés del 6% a solo 1% en unos cuantos meses. El dinero estaba tan barato que los bancos y agentes financieros iniciaron una agresiva expansión del crédito hipotecario.

Este crecimiento de créditos alcanzó a personas a quienes realmente no debió alcanzar, lo que propició la especulación inmobiliaria, con la correspondiente burbuja que infló los precios.

El crack de las hipotecas subprime (instancia de estallido de la burbuja) hizo colapsar el mercado financiero, hundió a varios bancos y dio inicio a una gran recesión. En los primeros 19 meses se perdieron 8,7 millones de empleos y el Dow Jones cayó hasta los 13.270 puntos.

El presidente norteamericano Barack Obama, que debió lidiar con la crisis, hizo este diagnóstico de situación: “No creo que ningún economista ponga en duda que estamos en la peor crisis económica desde la Gran Depresión. La buena noticia es que estamos logrando alcanzar un consenso sobre lo que es necesario hacer”.

Las consecuencias económicas y políticas de este desplome financiero fueron de tal magnitud que aún seguimos viéndolas 10 años después. Fue un verdadero movimiento sísmico que hizo tambalear al capitalismo global.

El descrédito del euro, la crisis de la deuda soberana de Grecia, el Brexit, el ascenso de los populismos, fueron algunos de sus efectos.

 

© El Día de Gualeguaychú

 
Deja un comentario

Publicado por en 15/08/2017 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , , , , ,